miércoles, 16 de enero de 2013

NO SALGAS DE NOCHE SIN GAFAS DE SOL ¡¿?! (Parte 1ª)


La paradoja de Olbers es la contradicción aparente que existe entre que el cielo nocturno sea negro y que el Universo sea infinito (en tamaño, número de estrellas y que haya existido siempre).
Según el diccionario de la Real Academia Española, una paradoja es:

1.       Idea extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de las personas.

2.       Aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencias de verdadera.

3.       Figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción.

La paradoja nos estimula a la reflexión y es una experiencia que nos permite constatar las limitaciones de las herramientas de la mente humana. El intento de descifrar y resolver paradojas ha hecho avanzar mucho la ciencia, la filosofía, las matemáticas…


Hoy os voy a dejar intrigados con la paradoja de Olbers. Aunque se conoce desde antes,  recibe el nombre del físico y astrónomo alemán Wilhelm Olbers, que escribió sobre ella en la década de 1820. De un modo resumido podría explicarse así:  es la contradicción aparente que existe entre que el cielo nocturno sea negro y que el Universo sea infinito. Si lo es, cada línea de visión desde la Tierra debería terminar en una estrella. Por tanto, el cielo debería ser completamente brillante.

Es decir que si consideramos que el universo es infinito y distribuidas en él hay estrellas, también infinitas, iríamos recibiendo la luz de todas, por lejos que estuvieran, y se iría superponiendo a las partes oscuras dejadas por las demás. De ese modo, la noche tendría que ser aún más clara que el día como muestra la imagen:

Pero los astrónomos (y nosotros con ellos)  saben que durante la noche el cielo que hay entre las estrellas es negro. 

¡He aquí la paradoja!

Mañana os daré más pistas y al final, la moraleja.

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