lunes, 21 de enero de 2013

María, Reina de las estrellas


Corría el año 1531 y apenas había terminado la conquista de México. Eran tiempos duros para el pueblo azteca, no sólo por la derrota y sufrimientos soportados sino porque sus predicciones astronómicas indicaban el final de su era. Los evangelizadores españoles no estaban en una situación mucho mejor. Eran poquísimos en número para llevar la Buena Noticia a un pueblo tan ingente y, además, se encontraban con el grave obstáculo de sus compatriotas que deseaban someter a la nueva nación sólo por la violencia y para la explotación.

No se hizo esperar Dios en enviar a su Santísima Madre en ayuda de todos los hombres del mundo entero. Seguro que, allí en el cielo, Nuestra Madre había dicho nuevamente a Jesús como lo hiciera en las Bodas de Caná (Jn 2, 1 -11): “No tienen vino”.  Y María se apareció en diversas ocasiones al indio Juan Diego (hoy día declarado Santo) en el Monte Tepeyac (México). En esa venida suya se presentó con un lenguaje que iban a poder entender todos, indígenas y españoles;  científicos (médicos, físicos, matemáticos) e historiadores y hasta los artistas de ayer y de hoy. La imagen que quedó estampada en la tilma (1) de San Juan Diego está repleta de ricos símbolos que bien unos, bien otros, podían comprender. Al final os dejo estos vídeos en los que se explican de un modo claro y pormenorizado la mayoría de ellos, a cuál más bello e interesante. Sin embargo sólo traeré aquí los que están relacionados con los astros.

Aquél que  ideó cielos y tierra y cuanto en ellos hay, los creó de la nada y sigue sosteniéndolos a lo largo de los siglos, ¿no va a saber pormenorizadamente todo sobre ellos? Conoce su curso y todos sus detalles y está muy por encima de los adivinos y quienes los consultan que pretendiendo anteponer la astrología a Su Creador, así le ofenden (2). Así, en la imagen de la Virgen de Guadalupe se puede ver cómo utiliza símbolos que los aztecas podían interpretar perfectamente:

-Para ellos el sol jugaba un papel clave en su civilización y le adoraban, ofreciéndole sacrificios humanos para propiciar que siguiera su curso. La imagen de María está por encima del sol, dejando apenas ver sus rayos, con lo que indica claramente que el ser humano es más que el sol.

-En esa conjunción astral, “el quinto sol” esperaban ellos con gran miedo el fin de su era. María sale al paso de sus temores indicando que incluso eso está bajo su control (Dios se lo concede).

2-El manto lleno de estrellas significaba para ellos que una nueva civilización o era estaba comenzando. En él están reproducidas todas las constelaciones que había en el cielo en el momento exacto de la aparición el 12 de diciembre de 1931, agrupadas como en la realidad y vistas desde encima. El manto, para los aztecas simbolizaba el cielo y la túnica la tierra.

A) Lado Izquierdo de la Virgen

En el lado izquierdo del manto de la Virgen (a nuestra derecha porque la vemos de frente) se encuentran “comprimidas” las constelaciones del sur:

Cuatro estrellas que forman parte de la constelación de Ofiuco (Ophiucus).

Abajo se observa Libra y a la derecha, la que parece una punta de flecha corresponde al inicio de Escorpión (Scorpius).

Intermedias con la porción inferior, se pueden señalar dos de la constelación de Lobo (Lupus) y el extremo de Hidra (Hydra).

Hacia abajo se evidencia la Cruz del Sur (Crux) sin ninguna duda, y a su izquierda aparece el cuadrado ligeramente inclinado de la constelación de Centauro (Centaurus).

En la parte inferior, solitaria, resplandece Sirio.

B) Lado Derecho de la Virgen

En el lado derecho del manto de la Virgen se muestran las constelaciones del norte:

En el hombro, un fragmento de las estrellas de la constelación de Boyero (Bootes), hacia abajo a la Izquierda le sigue la constelación de la Osa Mayor (Ursa Maior) en forma de una sartén. La rodean: a la derecha arriba, la cabellera de Berenice (Coma Berenices), a la derecha abajo, Lebreles (Canes Venatici), a la izquierda Thuban, que es la estrella más brillante de la constelación de Dragón (Draco).

Por debajo de dos estrellas (que todavía forman parte de la Osa Mayor), se percibe otro par de estrellas de la constelación del Cochero (Auriga) y al oeste, hacia abajo, tres estrellas de Tauro (Taurus).

De esta manera, quedan identificadas en su totalidad y en su sitio, un poco comprimidas, las 46 estrellas más brillantes que rodean el horizonte del Valle de México.
 

Asimismo, si contemplamos el manto en posición horizontal y se trasladan estas estrellas a un pentagrama, constituyen las notas y pausas correspondientes a una bella melodía. Recordemos que lo primero que observó Juan Diego al ver aparecerse a la Virgen fue una melodía.
Basada en ella, esta hermosa composición que sigue a continuación: 
 
 
3-La luna se halla en la misma fase que el día de la aparición, además la Virgen se halla en medio de ella. Teniendo en cuenta que, en lengua náhualt, "México" significa "en el ombligo de la luna", así indica la Virgen la ubicación de la aparición.
 
-La mañana en que se apareció la Virgen de Guadalupe, tuvo lugar el solsticio de invierno. Para los indios era el día más importante del calendario religioso, el día en que el Sol vence a las tinieblas y surge victorioso. Por ello fue el día en que María les presentó a su Hijo, para que comprendieran que Ella traía en su seno al Dios verdadero.
 
 
Nuestra Santísima Madre habló de modo que los indios pudieran comprender inequívocamente su mensaje. También fue así para los evangelizadores. Se identificó rápidamente la imagen grabada en la tilma con la Virgen como la describe el Apocalipsis 12, 1 -5:

 "1. Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz. Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas.Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz. La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono."

No es difícil interpretar que en el manto de la Virgen aparece completo el firmamento para simbolizar que Ella ofrece protección a todo el mundo.


María, que se aparece con rasgos mestizos, fue la única capaz de conciliar dos mundos que, tras tantas violencias mutuas y diferencias, parecían irreconciliables.
Ella, encinta, defiende la vida desde el seno mismo de la madre.
Ella es quien engendra al "Sol de Justicia que nace de lo alto", único Dios, por encima de cualquier astro o criatura.

¡Viva la Virgen de Guadalupe!

No os perdáis los vídeos, son interesantísimos:
 













 

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 (1)Tilma es la manta de algodón que llevaban los hombres del campo a modo de capa, anudada sobre un hombre.

(2) Catecismo de la Iglesia Católica:

2116 Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone “desvelan” el porvenir (cf Dt 18, 10; Jr 29, 8). La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a “mediums” encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

Levítico 20, 6 Si alguno se dirige a los que consultan a los espíritus, o a los brujos para prostituirse con ellos, volveré mi rostro contra él y lo eliminaré de su pueblo.

Deuteronomio 18, 10 Que no haya en medio de ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego; que nadie practique encantamientos o consulte a los astros; que no haya brujos ni hechiceros.

 1 Crónicas 10,13 Saúl murió a causa de la infidelidad que había cometido contra Yavé, porque no guardó la palabra de Yavé, y también por haber interrogado y consultado a los nigrománticos.

 Jeremias 29, 8 No se dejen engañar por los profetas, ni por los adivinos que hay entre ustedes, ni crean en sus sueños, fruto de su imaginación.
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